Aunque siempre lo ha sido, el turismo ha cogido impulso como motor de la economía española. El récord de turistas llegados en 2015 a causa de las turbulencias que viven algunos países mediterráneos se ha traducido también en un nuevo récord de empleo en el sector. Según los datos del Instituto de Estudios Turísticos, el sector cerró el año por encima de los dos millones de afiliados. En concreto, diciembre terminó con 2,034 millones de ocupados en el sector turístico, lo que supone un crecimiento del 4,8% respecto al cierre del año anterior.

De hecho, la mejoría del empleo en el turismo fue más de un punto y medio superior a la de la media de todos los sectores, cuyo crecimiento fue del 3,18% a lo largo del ejercicio 2015. Con lo que sí que coincide es con el incremento de la llegada de turistas extranjeros a España, que también fue del 4,8% en los once primeros meses del año 2015.

Desde 2004, los afiliados en turismo crecen un 24%

Aunque 2015 ha sido un año histórico para el empleo turístico, lo cierto es que lleva muchos años siendo uno de los grandes creadores de puestos de trabajo. Mientras que el número de afiliados cerró 2015 ligeramente por encima de los 17 millones, el mismo que en 20014; los ocupados del sector turístico han aumentado más de un 24% en este mismo periodo.

Desde 2004, a diferencia que el mercado laboral en general, el sector turístico apenas ha tenido años malos. En los últimos once años, sólo tres, 2007, 2008 y 2011 cerraron con pérdida de empleo. Otra de las notas características de este periodo es que el empleo turístico asalariado ha crecido más, un 29%, que el trabajo por cuenta propia, que se ha incrementado un 10% desde 2004.

Los puntos negros

Pero no todo son datos positivos para el sector. Uno de los puntos negros que tiene son los salarios: la hostelería es el sector con los salarios más bajos de todos los que recoge la encuesta salarial del Instituto Nacional de Estadística. En 2014, último dato disponible, el salario en la hostelería era de media de 13.354 euros anuales, más de un 40% por debajo de la media nacional, que fue de 22.605 euros.

Otro de los problemas que tiene el sector es la falta de estabilidad. La estacionalidad hace que el número de contratos indefinidos sea menor que la media. En 2015 se firmaron más de 3,5 millones de contratos en la hostelería y sólo 183.240 fueron fijos, es decir, poco más del 5% del total.

Incluso hay otro dato que muestra aún más la precariedad del sector: de los más de 3,5 millones de contratos firmados en 2015, más de millón y medio, el 45% del total, duraron una semana o menos.

Vía: Expansión

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