Comienza un nuevo año y es tiempo de hacer balance. Así, son muchas las voces que durante este último 2015 han visto la luz al final de un túnel donde la situación económica marcaba en color rojo casi todos los caminos. Y aunque todavía es pronto para analizar el total de consecuencias que ha traído este periodo, algunas ya se pueden adelantar. Más noticias en la revista gratuita elEconomista Gestión y Desarrollo Exterior

Una de ellas es el cambio en la preferencia de los españoles por su modelo de empleo ideal. De esta forma, entre 2009 y 2012, la primacía por el autoempleo en nuestro país cayó seis puntos, según números de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Ahora, los últimos datos del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) vienen a confirmar y apoyar esta teoría, ya que desde 2002 hasta 2015, la prioridad por trabajar por cuenta propia ha disminuido en 20 puntos.

Prefieren ser asalariados

Así se deriva del último boletín de Focus on Spanish Society, publicado por Funcas y que recoge la información del CIS. De esta forma, en 2015, seis de cada diez españoles prefería el trabajo asalariado, frente a un 37% que optaba por ser autónomo. Mientras tanto, en 2002 la situación se desarrollaba a la inversa: el 61% de los españoles contemplaba el autoempleo como primera opción, superando ampliamente a un 33% partidario del trabajo asalariado.

El auge de esta tendencia ha coincidido con los años de la crisis, tal y como confirma Elisa Chuliá, responsable de estudios sociales de Funcas: “La preferencia por el trabajo por cuenta propia está relacionada con la percepción de incertidumbre económica generalizada que ha creado la crisis”.

Así, parece que la situación financiera ha puesto sobre la mesa la fragilidad de los puestos de trabajo -según un informe de la consultora EY, la crisis se ha llevado consigo 3,3 millones de empleos, la mayor cifra de toda la Unión Europea-. En este sentido, cada vez son más los españoles que prefieren trabajar por cuenta ajena para poder disfrutar de una mayor protección social a través de prestaciones y subsidios.

Empleo destruido en las pymes

Las dificultades a las que han tenido que hacer frente las pymes de nuestro país durante estos años ha sido otro de los motivos que ha llevado a este cambio de tendencia. Tanto es así que, en palabras del presidente de la Cámara de Comercio de España, José Luis Bonet, “la crisis ha dejado en la cuneta a más de 300.000 pequeñas y medianas empresas”.

Problemas como el acceso a financiación o el impago de facturas han sido algunos de los detonantes de esta situación. Así lo vienen a confirmar muchos de los emprendedores de nuestro país: “Si quieres emprender un negocio en España, o tienes un respaldo o estás muerto”, son las palabras de las fundadoras de la agencia de viajes Kiero Travel, Isabel Salazar y Mercedes Dosuna, una impresión que comparten muchos de nuestros nuevos empresarios.

Ante esta pérdida de atractivo del autoempleo, son necesarias políticas que fomenten un emprendimiento valioso, tanto económica como socialmente, ya que tal y como apunta Bonet, “hay que animar a todos los que tienen posibilidades de crear una startup a hacerlo, porque la empresa es una pieza clave del sistema que garantiza el bienestar de todos”.

Vía: Expansión

Compártelo!